La Venus del Espejo de Velázquez

La Venus del espejo de Velázquez

La Venus del Espejo de Velázquez

La Venus del Espejo posiblemente haya estado en Madrid cuatro veces.

Cuando yo la vi por primera vez en la exposición de 1990, creo recordar que se entraba por la Puerta de Velázquez en esta ocasión (me extrañaría equivocarme porque fui a ver la exposición dos veces a pesar de la cola que casi subía hasta Cibeles). Entonces yo no sabía nada de esta pintura y tengo que decir que me maravilló, porque me ofrecía un Velázquez muy diferente del pintor extraordinario pero austero de la corte de los Austria. Le veía con otra cara, más alegre y joven, más natural y más libre. Lo mismo me pasaba cuando miraba los dos cuadros, el mediodía y la tarde, de “Vista del jardín de la Villa Médicis, en Roma”. Era descubrir otro lado de la personalidad del artista. Esto para mí es lo que distingue ciertas obras de Velázquez de las otras, por más preciosas y únicas que sean la gran mayoría de ellas.

El lienzo de la Venus del espejo (también llamado El tocado de Venus, Venus y Cupido, La Venus de Rokeby) probablemente llegó primero a Madrid, pintado por encargo de Heliche y enviado desde Italia en el segundo viaje de Velázquez poco antes de su regreso, ya que figura en el inventario de los bienes del marqués en 1651. Pero no hay absoluta seguridad de que el artista no lo haya pintado antes en Madrid. El caso es que, manifiestamente, se distingue de los lienzos pintados para Felipe IV, revela un lado de la personalidad del artista que no encontramos en muchas obras suyas.

Después de estar en la Collection Morrit en Rokeby (Yorkshire), fue vendido a la National Gallery de Londres en 1905. Estuvo apuñalado siete veces por una mujer y por esto, después de una extraordinaria restauración fue protegido por un cristal (imagino que será resistente). Y ahí se queda.

La segunda vuelta del cuadro a Madrid, desde Londres, tuvo lugar en una exposición “Velázquez y lo velazqueño” en el Casón del Buen Retiro en 1960-1961.

En 1990, volvió por tercera vez a Madrid después de la gran exposición “Velázquez” preparada por el Metropolitan Museum de Nueva York sobre una enorme cantidad de obras de muchos lugares y de colecciones privadas (desgraciadamente no se pudo ver la impresionante mirada de Inocencio X de la Galería Doria-Pamphili en Roma). El museo del Prado había prestado 17 obras del artista para la exposición de N. Y. Y contó con una gran colaboración para hacer más tarde la suya. Fue entonces cuando descubrí por primera vez este lienzo que me subyugó y me hizo querer más si se puede al artista.

En noviembre 2007, por cuarta vez la Venus visitó Madrid y fue importante ir a verla porque podía dejar de visitarnos durante otros casi 20 años o más. Aunque hoy la gente viaja, pero a mi me gustó verla aquí en el Prado.

Es una verdadera pena que el Museo del Prado no tenga la Venus del Espejo. Y pienso que tal vez no la habríamos dejado acuchillar como pasó en Londres.

2 pensamientos sobre “La Venus del Espejo de Velázquez”

  1. Hola Anne:
    Sí que es una pena que el Museo del Prado no tenga este cuadro, fue lo mismo que pensé cuando supe de su existencia, hace ya unos cuantos años. Este desnudo venusino, sería el perfecto complemento español, de las venus de Tiziano que se recrean en la música y que afortunadamente si están en nuestro Prado.
    La historia ha querido que la venus velazqueña no viva en Madrid, sino en Londres, aunque seguramente con el disgusto de la dama, que si pudiera salir de la escena, no me cabe duda de que se volvería a su España, bajo cuyo cielo y sol estaría mucho más a gusto.
    Saludos
    Marcos

  2. Gracias, Marcos por tu comentario.

    Este cuadro me hizo descubrir un Velázquez diferente y es, tal vez, el desnudo femenino que más me gusta. Estoy satisfecha de haber podido encontrar una fotografía del lienzo que muestre toda su belleza.

    Creo, como tú, que cada vez que la Venus del Espejo tiene que abandonar el Museo del Prado para volver a Londres después de una exposición, debe sentirse triste. Y tristes quedan también los que viven en Madrid y la ven desaparecer para muchos años.

    ¿No podría España recuperar un día esta maravillosa obra?

    Saludos
    Anne

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *