El Palacio de Alonso Gutiérrez y su patio principal del siglo XVI

Patio principal y claustro de las Descalzas Reales

El patio tal como se presentaba a finales del siglo XX (Foto Ramón Guerra de la Vega)

En la zona extramuros de la Villa de Madrid, existía en el siglo XV un palacio de estilo plateresco, propiedad de Pedro de Sotomayor, comunero que fue ahorcado en 1522. Sus bienes fueron confiscados y adquiridos por D. Alonso Gutiérrez, que era Tesorero de Carlos V y Contador de la hacienda del Imperio. Alonso Gutiérrez tenía relación con las familias genovesas que vivían en Sevilla. Mandó hacer obras importantes en este palacio, transformándolo por completo, con un patio principal de tipo arquitectónico del primer renacimiento, en Castilla. Los materiales utilizados eran italianos, de gran calidad, y el proyecto tenían un carácter andaluz muy pronunciado. Un rasgo de esta arquitectura llegada desde Italia y muy extendida en la capital hispalense era el de las columnas con capiteles de moñas, de estilo gótico y cimacios típicos de la época medieval. El patio tenía numerosas columnas de mármol  en dos alzados que progresivamente quedaran medio escondidas por las reformas del siglo XVII.

Durante el embarazo de su mujer Isabel de Portugal, Carlos V deseó que se instalara en este palacio que era mucho más confortable que el Alcázar. En él, nació Juana de Austria. En 1555, murió el príncipe Juan de Portugal con quien se había casado y Juana, al quedarse viuda, decidió fundar un monasterio de monjas Clarisas en este palacio donde ella había nacido y lo compró, para tal menester, a Don Alonso Gutiérrez. Se hicieron en él algunas transformaciones interiores para alojar a la nueva comunidad de Clarisas franciscanas, las Descalzas Reales.

Las intervenciones posteriores gradualmente desvirtuaron el estilo original del palacio.

Se hicieron ya grandes modificaciones en 1679. Se cerraron con ventanas de carpintería y cristales las arquerías altas del patio. Este cambio no alteró la estructura, pero cambió el efecto visual: la mitad longitudinal de las columnas con sus capiteles y cimacios quedaron ocultos en el interior de la carpintería, pero los arcos y su alzado seguían visibles desde el exterior con un real cambio de efecto. Hoy se conserva esta transformación del primer piso. Fue hecha, posiblemente, por orden de Sor Ana Dorotea, Marquesa de Austria. Ella era religiosa clarisa del convento y se ocupó particularmente de la restauración de la escalera y de su decoración.

En el siglo XVIII, en 1773 exactamente, se hizo una reforma muy importante que alteró gravemente la parte baja del patio. Se cegaron todas las arquerías bajas convirtiendo en pasillo cerrado lo que antes quedaba abierto. Se hizo un muro de ladrillo y un zócalo de piedra que emparedaban la obra original cambiando definitivamente, no su estructura interior, sino todo su aspecto.  Eso se hizo con consentimiento, apoyo y a expensas de Carlos III, siendo abadesa Sor María Cathalina de santa Clara.

Es difícil conocer las razones verdaderas de estos cambios. Hay un deseo de clausura muy acusado, de abrigarse del frío y al mismo tiempo tal vez una necesidad de consolidación de los elementos estructurales y de protección.

Por lo cual hoy cuesta mucho imaginar el Patio renacentista andaluz del Tesorero Alonso Gutiérrez que debía ofrecer un aspecto menos austero.

Fuente: María Ángeles Toajas Roger  Capiteles del primer Renacimiento en las Descalzas Reales de Madrid: Estudio del Patio del Tesorero

http://revistas.ucm.es/ghi/02146452/articulos/ANHA0303110097A.PDF

2 pensamientos sobre “El Palacio de Alonso Gutiérrez y su patio principal del siglo XVI”

  1. Hola Anne:
    Felicitaciones por haber aportado un nuevo e interesante artículo. Me gusta especialmente el tema que has elegido, porque es sobre las Descalzas Reales, uno de mis monumentos predilectos de Madrid. Es una pena que ese patio renacentista no llegara hasta nosotros con su fisonomía primitiva, mucho más bella. Pero no pudo escapar a las reformas que siguiendo fines prácticos, sacrificaron notoriamente los estéticos.
    En últimas restauraciones que se han hecho en el convento, se han dejado visibles los capiteles de mármol y algunas columnas del piso bajo del claustro, mediante huecos que se abrieron en el muro que los recubre.
    Las Descalzas es uno de los monumentos más valiosos de Madrid, por ser compendio de arte y arquitectura mudéjar, renacentista, barroca y neoclásica, además por guardar en su interior magníficas obras de arte.
    Lamentablemente no puede visitarse todo lo que tiene, ya que muchas de las obras de interés están en la clausura, además de que Patrimonio reduce cada vez más la zona que es de visita. He ido en tres ocasiones y en cada una, en lugar de ver nuevas cosas, vi menos que en las anteriores oportunidades.
    Muy buen artículo.
    Saludos!
    Marcos

  2. Hola Marcos

    En efecto, esta foto no representa la parte baja del patio-claustro hoy, es una fotografía de Ramón Guerra de la Vega y es de finales del siglo XX. He cambiado la reseña de la fotografía para ser más exacta.

    Las últimas restauraciones han hecho reaparecer parte de las columnas y sus capiteles que estuvieron totalmente escondidos, pero nunca he visto el patio tal como hoy se presenta y, desde luego, nada tendrá que ver con el precioso patio del palacio de Alonso Gutiérrez.

    Gracias por tu comentario que completa mi artículo con sus datos.

    Un saludo
    Anne

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