
La expulsión de los moriscos 1609 y 1611
por Vicente Carducho (1576-1638)
El Real monasterio de la Encarnación, según se cree, lleva el estigma vergonzoso de ser construido a petición de la reina Margarita de Austria en recuerdo y agradecimiento de la expulsión de más de 300.000 moriscos, llevada a cabo en 1609 y 1611.
La expulsión de los moriscos
Este acto de barbarie y dramático hecho fue tramado por el duque de Lerma, muy posiblemente a instigación de su tío Bernardo de Sandoval y Rojas, arzobispo de Toledo y gran Inquisidor. El Rey accedió y esta expulsión se llevó a cabo en muy poco tiempo a partir de 1609 en presencia de varios inquisidores. Otro personaje importante que abogó a favor de la expulsión fue el Patriarca de Antioquia Juan de Ribera, arzobispo de Valencia.
Ver:
http://www.islamyal-andalus.org/control/noticia.php?id=942
Muchos moriscos lograron, a pesar de las prohibiciones, vender sus bienes antes de la marcha y el exilio, lo cual provocó una evasión de capital de España.
De todos los viajes en barco desde Valencia hacia África del Norte, unos transcurrieron bien, otros con actos de rebeldía y gran violencia. En las naves iban, desde luego, familias enteras, hombres, mujeres y niños.
La expulsión tuvo consecuencias desastrosas para la economía de gran parte de España: Valencia, Aragón y en menor grado Castilla. Con el gran descenso demográfico, faltó mano de obra particularmente en el campo que se quedó sin cultivar durante decenas. También faltaron empleados moriscos en la construcción y en muchos otros sectores de trabajo. Estos eran además contribuyentes de impuestos y los ingresos de la Hacienda disminuyeron drásticamente.
Ver
El Real monasterio de la Encarnación
No tiene el aspecto palaciego del monasterio de las Descalzas Reales. Según se cree hoy, Fray Alberto de la Madre de Dios, carmelito, fue el principal diseñador de esta obra arquitectónica que es el convento de la Encarnación fundado en 1611 a instancias de la reina Margarita de Austria. Durante mucho tiempo, se le restó importancia como responsable de esta obra, dejándole un puesto segundario junto a Gómez de Mora. Luego se le atribuyó sin duda la autoría arquitectural de la fachada y, por último, parece que su trabajo de diseño para el convento ha sido mucho más amplio. Conviene hoy rendirle justicia.
La fachada del convento de la Encarnación pertenece al arte barroco español, como variante del manierismo clasicista austero de la arquitectura de Juan de Herrera.

Real Monasterio de la Encarnación





Por favor haz un comentario