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Rodin en Madrid

Rodin en Madrid

Caixaforum para celebrar su primer aniversario ha preparado la exposición “arte en la calle. Auguste Rodin en Madrid”, que reúne en la plaza que da acceso al centro, alguna de sus mas importantes esculturas, El pensador y Los Burgueses de Calais.

Cuenta la crónica del sitio de Calais que el rey Eduardo III de Inglaterra tras varios intentos de conquistar la ciudad sin resultados, decidió sitiarla y dejar morir de hambre a sus habitantes en Febrero de 1347.

El alcalde de Calais, viendo abandonada a su suerte la ciudad, ofreció al rey ingles la capitulación a cambio de la libertad de sus habitantes. El rey aceptó respetar la vida de los ciudadanos si seis hombres notables se rendían ante él, junto con las llaves de la ciudad, vestidos en camisón y con una soga amarrada a sus cuellos dispuestos a ser ajusticiados.

Seis de los hombres mas ricos de la ciudad se ofrecieron a cambio del pueblo de Calais y el rey Eduardo ordenó que se les colgara. Los propios caballeros del rey solicitaron el perdón ante el acto de heroísmo de los burgueses, al que accedió tras las súplicas de la reina Felipa de Henao. Calais permaneció en manos inglesas hasta 1558.

A finales del siglo XIX el pueblo de Calais quiso rendir homenaje y le encargó una escultura que recordara aquel hecho a Auguste Rodin. Este realizó un conjunto escultórico de seis figuras que se colocó en un parque de Calais, en 1895. Además del conjunto escultórico original, la técnica de vaciado permite realizar varias copias a partir del molde original. La ley francesa permitió hasta doce vaciados de la escultura a realizarse tras la muerte de Rodin, que se distribuyeron por museos de todo el mundo. Además de la obra hay gran número de esbozos y estudios a tamaño natural que también se vaciaron en bronce.

El Pensador iba a ser Dante contemplando el infierno desde sus puertas, pero el proyecto para el que estaba destinado, el Museo de Artes Decorativas de París, no se llevo a cabo. A pesar de todo Rodin decidió crear la escultura que tenía en mente, un hombre desnudo sentado sobre una piedra y en actitud reflexiva. Esta figura de casi dos metros y 650 kilos de peso con el tiempo se ha convertido en un icono de la escultura contemporánea y Rodin en uno de los mejores escultores de todos los tiempos.

El Pensador está de paso por Madrid, es una de las esculturas mas famosas de todos los tiempos, y cuando lo miras realmente impresiona, emociona al espectador y no se si será lo que pretendía conseguir Rodin, pero nos plantea una duda, es inevitable que nos haga pensar que es lo que pensaría El Pensador.

Parque del Cerro del Tio Pio

Parque del Cerro del Tio Pio

El parque del Cerro del Tio Pio está levantado sobre los escombros de los asentamientos de inmigrantes llegados a Madrid en los años 50 y 60. A este parque le llaman en Vallecas “el parque de las tetas verdes” o “las tetas de Vallecas”, no hace falta mas que darse un paseo por allí para saber porque.

Desde el parque hay una de las mejores vistas de Madrid, y al caer el día, muchos son los que suben a disfrutar de una espectacular puesta de sol, desde las dos cimas que han dado origen al sobrenombre con el que se conoce este parque.

En los años 50 y 60 llegó un gran número de inmigrantes al popular barrio de Vallecas. El recién llegado podía comprar en las huertas de Palomeras, una parcela de suelo rustico en la que podía construir su propia casa. Aprovechando que era una zona evitada por la autoridad a ciertas horas, y contando con la solidaridad de los vecinos, muchos de ellos dedicados a la construcción, se construían viviendas en una sola noche. En los años 80 llegaron los desalojos, a cada vecino se le concedió un piso en la misma zona y según salía por la puerta el último de sus habitantes, comenzaba la demolición de la casa.

El arquitecto Manuel Paredes se encargó del diseño de las zonas verdes, construyendo sobre la barriada del Tio Pio, el parque del mismo nombre, en recuerdo a uno de los primeros inmigrantes que llegaron a Palomeras y que según cuentan se dedicaba al reciclaje de basuras.

El cambio urbanístico y social que transformó Vallecas fue impresionante y “las tetas de Vallecas” un símbolo de ese cambio. Hay muchos vallecanos que se pasean hoy por encima de lo que fueron sus casas. No hace mucho que escuche en este parque a una mujer ya mayor decir: “Como ha cambiado Vallecas desde que vinimos, quien nos iba a decir entonces que desde aquí íbamos a mirar a Madrid por encima del hombro”.

Vistas de Madrid desde el Parque del Cerro del Tío Pío