Todas las entradas de Sandra Ruiz Martínez

Entre Iglesia y Bilbao

Viajar en el segundo metro más grande de Europa y el cuarto más grande del mundo es una de las mejores maneras de conocer la ciudad. Hace ya unos 96 años que el rey Alfonso XIII inauguró la Línea 1 del Metro de Madrid entre Puerta del Sol y Cuatro Caminos con un recorrido de 3,48 kilómetros y ocho estaciones.

Aunque en la actualidad, a lo largo de la línea 1 podemos observar que existe una estación en la que el metro no realiza paradas desde el año 1966. Durante esos años se produjo un incremento de pasajeros que dieron lugar a ampliar la longitud de sus trenes, pero en la estación de Chamberí fue imposible ampliar su tamaño por su situación de curva. El cierre de la estación supuso un deterioro que la llevó a caer en el olvido y a partir de ello la conocemos como la estación fantasma.

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Esta estación fue diseñada por Antonio Palacios y permaneció inutilizada más de cuarenta años hasta que en el año 2006 comenzaron sus restauraciones que la llevaron a abrirla al público en marzo de 2008. En estos años fue rehabilitada con elementos originales de la época dándole un nuevo acceso ya que el original había desaparecido, pero en la actualidad las escaleras del antiguo acceso son utilizadas para proyectar a los visitantes un vídeo de la historia del metro de Madrid.

A la entrada de la antigua estación de Chamberí podemos observar parte del mobiliario original como el cuarto de personal y la taquilla principal con su auténtico tablón de avisos sobre las diferentes tarifas y billetes originales.

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Por otra parte,  es impactante ver como todas las paredes son cubiertas de azulejo de color blanco, que como curiosidad lo colocaban para disminuir la posible sensación de claustrofobia de los viajeros.

Tras pasar la zona de entrada podemos encontrar dos tramos de escaleras, uno para la entrada al andén y otro para la salida. Al atravesar la pasarela y bajar al andén, se pueden apreciar los numerosos carteles publicitarios de época o los recorridos del metro que antiguamente eran pintados a mano. Algunos de los carteles que hoy en día se encuentran casi intactos como el de “GAL” o “LÁMPARAS PHILIPS” entre otros.

El andén 0 sirvió como almacén y refugio para los ciudadanos durante los bombardeos aéreos ocasionados por la Guerra Civil.

Estar en el andén es como hacer un viaje en el tiempo observando cada uno de los detalles que rodean la estación, y de repente darte la vuelta, y ver como pasan los metros a toda velocidad como si ya no existiera la olvidada estación de Chamberí.

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Eres mi rincón favorito de Madrid

Siempre me había llamado la atención la ciudad, sus rascacielos, sus parques, sus calles y todo lo que podía ver a través de la televisión o internet. Después de varios años pensando en hacer una visita a Madrid, al final me decidí y allí estaba yo, allá por el año 2007.

Cogí las maletas y me subí al tren que me llevaría a un lugar que hoy en día me sigue teniendo conquistada. No tenía ni idea que Madrid podría ser tan grande y que podría tener todo lo que una persona puede buscar. Con tan solo unos días, lo único que pensaba cuando regresé a casa fue, ¿cuál será mi próximo viaje a Madrid?… Pregunta que hoy en día me sigo haciendo cada vez que vuelvo.

Bueno y sin irme mucho por las ramas, quería presentarme formalmente ante mi primer post para esta web. Me llamo Sandra, tengo 25 años y vivo en Utiel, un pueblo de la provincia de Valencia. Y a partir de hoy, me encargaré de publicar un nuevo post cada semana a través de mi sección “Madrid visto desde fuera”.

de madrid al cielo

Sin lugar a dudas, uno de mis viajes a Madrid que me marcó fue cuando descubrí uno de mis rincones favoritos de la ciudad “el Parque del Capricho”. Este parque sigue siendo uno de los más desconocidos, quizá puede que sea por su ubicación ya que se encuentra muy próximo al aeropuerto de Barajas. Pero a pesar de ello, merece la pena hacer un viaje largo en el metro para parar en la parada “El Capricho” y disfrutar de uno de los espacios verdes que conforman el patrimonio artístico-natural de Madrid.

Fue creado en 1784 por la duquesa de Osuna, doña María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel que se encargó de crear un paraíso natural en el que trabajaron artistas, jardineros y escenógrafos con prestigio. Cuenta con tres estilos diferentes: jardín francés, paisaje inglés y giardino italiano. La finca posee diversos rincones escondidos, como un laberinto, una ermita, un palacio o un hermoso salón de baile entre otros. Además de un estanque y riachuelos que lo recorren.

Este pequeño jardín no ha sido siempre un lugar tranquilo como aparentemente se pueda sentir, ya que durante la Guerra Civil se construyó un búnker donde su entrada se encuentra cercana al Palacio de los Duques de Osuna. Este refugio cuenta con siete dependencias, cuatro salidas al parque exterior y una galería de escape a la calle que atraviesa el subsuelo del palacio. Tras varios intentos de abrir el búnker al público, se estima que será abierto el próximo año 2016.

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