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Se ha encontrado un dibujo de José de Ribera en los fondos de la Academia de Bellas Artes de San Fernando

Ascención Ciruelos, conservadora del Museo de la Academia de Bellas Artes de San Fernando ha descubierto e identificado un dibujo de José de Ribera en los fondos  y éste corresponde al fauno que vierte vino al sileno desde un odre. Corresponde a la obra Sileno ebrio  del pintor valenciano que se encuentra en el Museo de Capodimonte en Nápoles.

https://www.academiacolecciones.com/noticias/?id=identificado-y-atribuido-un-nuevo-dibujo-de-jose-de-ribera

Ida Vitale, condecorada por el Ministerio de Cultura francés el sábado 19 de marzo 2021 en Montevideo

Montevideo, 19 mar (EFE).- La poeta Ida Vitale, premio Cervantes 2018, (ha sido) condecorada este sábado en Montevideo con el grado de Comendador de la Orden de las Artes y la Letras que concede el Ministerio de Cultura francés.
Según informaron a Efe fuentes de la embajada de Francia en Uruguay, apenas veinte personas del mundo de la política y la cultura acudirán al evento para evitar cualquier riesgo de contagio de la covid-19, por lo que el acto será transmitido por las redes sociales.

https://www.eldiario.es/cultura/ida-vitale-condecorada-ministerio-cultura-frances_1_7327305.html

El año 2023, Ida Vitale cumplirá 100 años
Saludos

La Academia de Bellas Artes de San Fernando ya tiene expuesto en el Museo el retrato del platero Antonio Martínez, obra de Francisco Bayeu

El miércoles 19 de junio  pasado, estuve visitando nuevamente el Museo de Bellas Artes de San Fernando en compañía de un amigo. En un largo reportaje fotográfico que realicé en la primera planta, hice la foto de un retrato que no tenía cartel explicativo en la pared,  por lo cual no le presté demasiada atención y, no teniendo la foto de sus datos, tampoco lograba leer en mi foto el nombre del retratado ni del autor. Después de muchos esfuerzos, creí adivinar que era de Francisco Bayeu y que el retratado era Antonio Martínez, el famoso platero del siglo XVIII en Madrid. Entonces me acordé de que había sido comprado por el Estado en el mes de mayo; pero ignoraba que el museo que lo poseía era el mismo Museo de Bellas Artes de San Fernando. Todavía no aparece en su catálogo pero lo tiene expuesto y pude hacerle una foto.

http://www.diariodelaltoaragon.esNoticiasDetalle.aspx?Id=1165750

https://arsmagazine.com/la-academia-de-san-fernando-compra-el-retrato-de-platero-de-francisco-bayeu-por-90-000-euros-en-ansorena/

Saludos

Museo Ulpiano Checa Colmenar de Oreja

Andalucía en tiempo de los Moros
Andalucía en tiempo de los Moros

Recomiendo vivamente una visita al Museo Ulpiano Checa en Colmenar de Oreja. Lo visité por primera vez hace poco después de su ampliación inaugurada en marzo 2009. Es un pintor y escultor de los que me gustan y, desgraciadamente, este museo es muy poco conocido. No voy a hacer discursos, mejor será presentar unas obras de Ulpiano Checa, nacido en Colmenar de Oreja, condecorado Caballero de Carlos III y que luego vivió entre Bagnères de Bigore y Paris con su mujer argentina de origen.

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El anticuario

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Cartel para la estación termal de Bagnères de Bigore Pirineos)

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Retrato del pianista Llorca Salón oficial de Paris 1906 Óleo sobre lienzo 73,6 x 100,2 cm

Retrato del pianista Llorca Salón de Paris 1906

Óleo sobre lienzo 73,6 x 100,2 cm

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El barranco de Waterloo

La expulsión de los moriscos por Felipe III y el Real Monasterio de la Encarnación

La expulsión de los moriscos en 1609 por Vicente Carducho (1576-1638)

La expulsión de los moriscos  1609 y 1611

por Vicente Carducho (1576-1638)

El Real monasterio de la Encarnación, según se cree, lleva el estigma vergonzoso de ser construido a petición de la reina Margarita de Austria en recuerdo y agradecimiento de la expulsión de más de 300.000 moriscos, llevada a cabo en 1609 y 1611.

La expulsión de los moriscos

Este acto de barbarie y dramático hecho fue tramado por el duque de Lerma, muy posiblemente a instigación de su tío Bernardo de Sandoval y Rojas, arzobispo de Toledo y gran Inquisidor. El Rey accedió y esta expulsión se llevó a cabo en muy poco tiempo a partir de 1609 en presencia de varios inquisidores. Otro personaje importante que abogó a favor de la expulsión fue el Patriarca de Antioquia Juan de Ribera, arzobispo de Valencia.

Ver:

http://www.islamyal-andalus.org/control/noticia.php?id=942

Muchos moriscos lograron, a pesar de las prohibiciones, vender sus bienes antes de la marcha y el exilio, lo cual provocó una evasión de capital de España.

De todos los viajes en barco desde Valencia hacia África del Norte, unos transcurrieron bien, otros con actos de rebeldía y gran violencia. En las naves iban, desde luego, familias enteras, hombres, mujeres y niños.

La expulsión tuvo consecuencias desastrosas para la economía de gran parte de España: Valencia, Aragón y en menor grado Castilla. Con el gran descenso demográfico, faltó mano de obra particularmente en el campo que se quedó sin cultivar durante decenas. También faltaron empleados moriscos en la construcción y en muchos otros sectores de trabajo. Estos eran además contribuyentes de impuestos y los ingresos de la Hacienda disminuyeron drásticamente.

Ver

http://www.wikilearning.com/apuntes/el_reinado_de_felipe_iii-politica_mediterranea_la_expulsion_de_los_moriscos_y_sus_consecuencias_soc/3734-3

El Real monasterio de la Encarnación

No tiene el aspecto palaciego del monasterio de las Descalzas Reales.  Según se cree hoy, Fray Alberto de la Madre de Dios, carmelito, fue el principal diseñador de esta obra arquitectónica que es el convento de la Encarnación fundado en 1611 a instancias de la reina Margarita de Austria. Durante mucho tiempo, se le restó importancia como responsable de esta obra, dejándole un puesto segundario junto a Gómez de Mora. Luego se le atribuyó sin duda la autoría arquitectural de la fachada y, por último, parece que su trabajo de diseño para el convento ha sido mucho más amplio. Conviene hoy rendirle justicia.

La fachada del convento de la Encarnación pertenece al arte barroco español, como variante del manierismo clasicista austero de la arquitectura de Juan de Herrera.

La Encarnación

Real Monasterio de la Encarnación

La casa de Cisneros no fue la casa de Cisneros

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La casa de Cisneros en la plaza de la Villa

Como nos cuenta Pedro de Répide, en la Casa de Cisneros que se encuentra en la plaza de la Villa (antes plazuela de san Salvador) y cuya otra fachada da a la calle Sacramento, no vivió nunca el Cardenal Cisneros que ya había muerto cuando su sobrino y heredero Benito Jiménez Cisneros la hizo construir. Muchos creen erróneamente que la célebre frase amenazante del Cardenal Cisneros, la había lanzado al balcón de esta casa. Pero la verdadera mansión del político cardenal fue la casa de los Lasso de Castilla en la costanilla de san Andrés y la plaza de la Paja. Este caserón ya no existe aunque una placa del ayuntamiento lo recuerde. Pero tuvo ilustres habitantes, fijos o pasajeros.

Escribe Répide en  La Villa de las siete estrellas:

“Aquel palacio (…) sirvió de vivienda  a los Reyes  Católicos, luego a D. Fernando con Doña Germana de Foix y a la Reina Doña Juana con el archiduque Don Felipe. Allí vivió también el deán de Lovaina que fué más tarde el Papa Adriano VI y pasando a ser propiedad de los duques del Infantado, fue teatro de las más suntuosas fiestas que en Madrid se conocieron, de entre las cuales cabe consignar, por lo menos, la más notoria, en que se derrochó riqueza y ostentación de poderío, como fue el bautizo del nieto del duque de Lerma, en el que fue padrino el Rey Felipe III, quedando memoria de la fecha de aquel 3 de abril de 1614, tan señalada en manifestación de opulencia como grande era por aquellos días la miseria del reino.

En esta casa fue donde Cisneros, que moraba en ella, como lo habían hecho los Reyes, recibió a los nobles descontentos, quienes le pedían que mostrase los poderes en cuya virtud gobernaba mientras el joven Carlos I llegaba a España. Y asomándose al balcón, les mostró las piezas de artillería que tenía en la plaza, diciéndoles aquellas palabras memorables:

“Esos son mis poderes, y con ellos gobernaré hasta que el príncipe venga.”

(…) “La costumbre hace que se siga llamando casa de Cisneros a esta otra que fundó su mayorazgo en la plazuela de san Salvador, con vueltas a la calle del Rollo, de Santa María (luego del Sacramento) y al callejón de los Azotados que actualmente ve cambiado su nombre por el de travesía del Cordón.

(…) “Allí habitó, en los días de Felipe III, hombre tan poderoso  como el cardenal D. Bernardo de Sandoval y Rojas, o de Rojas y Sandoval como le ha llamado otros. Y después de haber pasado en los principios del siglo XVIII a poder de los condes de Oñate, ha sido aristocrática residencia, habiendo habitado en ella el famoso conde de  Campomanes, y sido después vivienda de banqueros opulentos, unas veces, y otras albergue de una Embajada: la de Austria. Como curiosidad puede decirse que nació en ella el actual conde de Romanones; y abundando en su recinto el prestigio marcial, fue también habitada por el general Zavala, marqués de Sierra Bullones, y por D. Ramón María Narváez.(…). Después en los días tristes de los desastres coloniales, vivía allí el general Polavieja. “

¡Cuanta gente ha vivido en la Casa de Cisneros de la plaza de la Villa! Menos el cardenal Cisneros que ni siquiera la vio construir.

El Ayuntamiento la adquirió para instalar sus dependencias al lado de la casa del Concejo o Casa de la Villa. La restauró con su carácter arquitectónico plateresco del siglo XVI. Cuidó tanto su exterior como su decoración interior, con azulejos de Talavera, artesonados y herrería de rejas y verjas. La veleta que corona el edificio es una copia de la anterior que fue llevada al Archivo de la Villa. Esta casa representa el renacimiento español.

En el 2007 el Ayuntamiento decidió mudarse al Palacio de Cibeles, dejando tanto la Casa de Cisneros como la Casa de la Villa que ahora se están convirtiendo en museo.

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El patio de la casa de Cisneros Plaza de la Villa

El Palacio de Alonso Gutiérrez y su patio principal del siglo XVI

Patio principal y claustro de las Descalzas Reales

El patio tal como se presentaba a finales del siglo XX (Foto Ramón Guerra de la Vega)

En la zona extramuros de la Villa de Madrid, existía en el siglo XV un palacio de estilo plateresco, propiedad de Pedro de Sotomayor, comunero que fue ahorcado en 1522. Sus bienes fueron confiscados y adquiridos por D. Alonso Gutiérrez, que era Tesorero de Carlos V y Contador de la hacienda del Imperio. Alonso Gutiérrez tenía relación con las familias genovesas que vivían en Sevilla. Mandó hacer obras importantes en este palacio, transformándolo por completo, con un patio principal de tipo arquitectónico del primer renacimiento, en Castilla. Los materiales utilizados eran italianos, de gran calidad, y el proyecto tenían un carácter andaluz muy pronunciado. Un rasgo de esta arquitectura llegada desde Italia y muy extendida en la capital hispalense era el de las columnas con capiteles de moñas, de estilo gótico y cimacios típicos de la época medieval. El patio tenía numerosas columnas de mármol  en dos alzados que progresivamente quedaran medio escondidas por las reformas del siglo XVII.

Durante el embarazo de su mujer Isabel de Portugal, Carlos V deseó que se instalara en este palacio que era mucho más confortable que el Alcázar. En él, nació Juana de Austria. En 1555, murió el príncipe Juan de Portugal con quien se había casado y Juana, al quedarse viuda, decidió fundar un monasterio de monjas Clarisas en este palacio donde ella había nacido y lo compró, para tal menester, a Don Alonso Gutiérrez. Se hicieron en él algunas transformaciones interiores para alojar a la nueva comunidad de Clarisas franciscanas, las Descalzas Reales.

Las intervenciones posteriores gradualmente desvirtuaron el estilo original del palacio.

Se hicieron ya grandes modificaciones en 1679. Se cerraron con ventanas de carpintería y cristales las arquerías altas del patio. Este cambio no alteró la estructura, pero cambió el efecto visual: la mitad longitudinal de las columnas con sus capiteles y cimacios quedaron ocultos en el interior de la carpintería, pero los arcos y su alzado seguían visibles desde el exterior con un real cambio de efecto. Hoy se conserva esta transformación del primer piso. Fue hecha, posiblemente, por orden de Sor Ana Dorotea, Marquesa de Austria. Ella era religiosa clarisa del convento y se ocupó particularmente de la restauración de la escalera y de su decoración.

En el siglo XVIII, en 1773 exactamente, se hizo una reforma muy importante que alteró gravemente la parte baja del patio. Se cegaron todas las arquerías bajas convirtiendo en pasillo cerrado lo que antes quedaba abierto. Se hizo un muro de ladrillo y un zócalo de piedra que emparedaban la obra original cambiando definitivamente, no su estructura interior, sino todo su aspecto.  Eso se hizo con consentimiento, apoyo y a expensas de Carlos III, siendo abadesa Sor María Cathalina de santa Clara.

Es difícil conocer las razones verdaderas de estos cambios. Hay un deseo de clausura muy acusado, de abrigarse del frío y al mismo tiempo tal vez una necesidad de consolidación de los elementos estructurales y de protección.

Por lo cual hoy cuesta mucho imaginar el Patio renacentista andaluz del Tesorero Alonso Gutiérrez que debía ofrecer un aspecto menos austero.

Fuente: María Ángeles Toajas Roger  Capiteles del primer Renacimiento en las Descalzas Reales de Madrid: Estudio del Patio del Tesorero

http://revistas.ucm.es/ghi/02146452/articulos/ANHA0303110097A.PDF

Genealogía de los Clavijo

Escudo de los Clavijo
El escudo de los Clavijo

 

CLAVIJO

“Enciclopedia Heráldica y Genealogía Hispano-Americana” por Alberto y Arturo García Carraffa 1955 Tomo 27 (he copiado este texto en la Biblioteca del Instituto del Patrimonio Histórico Español)

“Esta familia es originaria de la Villa de Clavijo (cuyo nombre tomó) del partido judicial de Logroño. Se extendió por diversas partes de España y por América. Rodrigo González de Clavijo fue Camarero del Rey Enrique III de Castilla y fundó en Madrid una capilla dedicada a San Francisco de Asís, donde se veían los escudos que luego describiremos.

Una casa de este apellido, radicada en Tenerife, tuvo línea en la isla de Lanzarote, a la que perteneció el Caballero de Alcántara, Rafael Clavijo y Fernández de Socas, que ingresó en dicha Orden en 1787.

Otra casa hubo en la ciudad de Baena (*), de la provincia de Córdoba.

En la Real Cancillería de Valladolid probaron su hidalguía: Juan Clavijo, vecino de Ocón, del partido judicial de Arnedo (Logroño), 1545, y Martín Clavijo, vecino de Oyón, del partido judicial de Laguar (Álava), 1588.

* De esta casa fue:
1- Jerónimo Clavijo, natural de Baena, casado, con Doña Margarita de Camboa, de la misma naturaleza, y ambos padres de:
2- Francisco Clavijo, natural de Baena, que contrajo matrimonio con Doña Luisa de Valenzuela, de igual naturaleza, naciendo de este enlace:
3- Gonzalo Clavijo, natural de Oliva (Valencia), que casó con Doña Manuela Ramírez, natural de Málaga, y fueron padres de:
4- Manuel Clavijo y Ramírez, natural de Murcia y Caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingresó en 3 de Noviembre de 1785. En su esposa, Doña Josefa Coulón, natural de Málaga, tuvo a:
5- Luis Clavijo y Coulón, natural de Madrid, y también Caballero de Carlos III con fecha de 8 de Enero de 1890.

ARMAS

Escudo cuartelado: 1º y 4º, de gules, con un creciente de plata, y 2º y 3º, de oro, con tres fajas de gules. (Escudo1076)
Algunos autores llaman barras a estas tres fajas.

Francisco Lozano invierte la colocación de los cuarteles poniendo en el 1º y 4º las fajas y en el 2º y 3º los crecientes.
Añade que unos Clavijo, con solar en las montañas de León, trajeron estas otras armas: de gules, con una torre de plata con homenaje, acostada de cuatro clavijas de oro, dos a cada lado.

Miguel de Salazar señala a los Clavijo armas semejantes, pues las describe así: “De plata, con un castillo de gules acostado de dos de azur.”
Esos garabatos deben ser las clavijas de que habla Lozano.

Bibliografía
“Nobiliario general” de Juan Baños de Velazco, M., folios 106, 209 y 254 vuelto. “Nobleza general de España” de Francisco Lozano, M., tomo II, folio 142. – Obras de Miguel de Salazar, M., tomo VI folio 217. – “Genealogías del Nuevo Reino de Granada” de Juan Flórez de Ocáriz, impreso, tomo II, árbol 7º, párrafo 35, página 96. – “Nobiliario de los Reinos y Señoríos de España” de Francisco Piferrer, impreso, tomo II, página 128. – “Conquista y antigüedad de las islas de Gran Canaria” de Juan Núñez de la Peña, impreso, p. 457. – Expediente de prueba de nobleza del Caballero de Alcántara, Rafael Clavijo y Fernández de Socas (1787) y de los de Carlos III, Manuel Clavijo y Ramírez (1785) y Luis Clavijo y Coulón (1790), en el Archivo Histórico Nacional.”

http://www.heraldaria.com/armorial.php

Marcar clavijo y buscar. Hay dos escudos: Es  el 1º, el de la Rioja.

Todo esto corresponde a un documento manuscrito del siglo XVI que encontré en una librería de viejo en 2004.

La Venus del Espejo de Velázquez

La Venus del espejo de Velázquez

La Venus del Espejo de Velázquez

La Venus del Espejo posiblemente haya estado en Madrid cuatro veces.

Cuando yo la vi por primera vez en la exposición de 1990, creo recordar que se entraba por la Puerta de Velázquez en esta ocasión (me extrañaría equivocarme porque fui a ver la exposición dos veces a pesar de la cola que casi subía hasta Cibeles). Entonces yo no sabía nada de esta pintura y tengo que decir que me maravilló, porque me ofrecía un Velázquez muy diferente del pintor extraordinario pero austero de la corte de los Austria. Le veía con otra cara, más alegre y joven, más natural y más libre. Lo mismo me pasaba cuando miraba los dos cuadros, el mediodía y la tarde, de “Vista del jardín de la Villa Médicis, en Roma”. Era descubrir otro lado de la personalidad del artista. Esto para mí es lo que distingue ciertas obras de Velázquez de las otras, por más preciosas y únicas que sean la gran mayoría de ellas.

El lienzo de la Venus del espejo (también llamado El tocado de Venus, Venus y Cupido, La Venus de Rokeby) probablemente llegó primero a Madrid, pintado por encargo de Heliche y enviado desde Italia en el segundo viaje de Velázquez poco antes de su regreso, ya que figura en el inventario de los bienes del marqués en 1651. Pero no hay absoluta seguridad de que el artista no lo haya pintado antes en Madrid. El caso es que, manifiestamente, se distingue de los lienzos pintados para Felipe IV, revela un lado de la personalidad del artista que no encontramos en muchas obras suyas.

Después de estar en la Collection Morrit en Rokeby (Yorkshire), fue vendido a la National Gallery de Londres en 1905. Estuvo apuñalado siete veces por una mujer y por esto, después de una extraordinaria restauración fue protegido por un cristal (imagino que será resistente). Y ahí se queda.

La segunda vuelta del cuadro a Madrid, desde Londres, tuvo lugar en una exposición “Velázquez y lo velazqueño” en el Casón del Buen Retiro en 1960-1961.

En 1990, volvió por tercera vez a Madrid después de la gran exposición “Velázquez” preparada por el Metropolitan Museum de Nueva York sobre una enorme cantidad de obras de muchos lugares y de colecciones privadas (desgraciadamente no se pudo ver la impresionante mirada de Inocencio X de la Galería Doria-Pamphili en Roma). El museo del Prado había prestado 17 obras del artista para la exposición de N. Y. Y contó con una gran colaboración para hacer más tarde la suya. Fue entonces cuando descubrí por primera vez este lienzo que me subyugó y me hizo querer más si se puede al artista.

En noviembre 2007, por cuarta vez la Venus visitó Madrid y fue importante ir a verla porque podía dejar de visitarnos durante otros casi 20 años o más. Aunque hoy la gente viaja, pero a mi me gustó verla aquí en el Prado.

Es una verdadera pena que el Museo del Prado no tenga la Venus del Espejo. Y pienso que tal vez no la habríamos dejado acuchillar como pasó en Londres.